"Heredarás tu santa tierra como su fiel sirviente, conservando de generación en generación sus recursos y su productividad. Salvaguardarás tus campos de la erosión, evitarás que se sequen las aguas vivientes de tu heredad, protegerás tus florestas de la desolación y tus colinas del excesivo pastoreo por los rebaños, de manera que tus descendientes puedan disfrutar de eterna abundancia. Si fallares en esta servidumbre a la tierra, tus heredades fructíferas se convertirán en campos pedregosos y estériles y en barrancas inaprovechables, y tus descendientes disminuirán y vivirán en la pobreza o desaparecerán de la faz de la tierra."
Walter C. Lowdermilk , MMM